jueves, 1 de noviembre de 2007

Una escritora francesa culpa al machismo de que el parto sea doloroso


EFE. 31.10.2007

Dice Muriel Bonnet
* El dolor es consecuencia de la actual "cultura del miedo" impuesta por el sexo masculino.
* Durante 25 años recorrió el mundo para observar cómo se da a luz en las distintas culturas.
* "El parto en verdad está ligado al corazón, dar a luz es algo sagrado, como hacer el amor".
El parto es un acto violento, pero no tiene por qué ser doloroso, aseguró la escritora francesa Muriel Bonnet, quien opinó que el dolor es consecuencia de la actual "cultura del miedo" impuesta por el hombre.
La autora de "El nacimiento, un viaje. El parto a través de los pueblos" explicó que el miedo produce adrenalina, que pone en tensión a las mujeres, por lo que se endurece el músculo del útero y eso genera el dolor. fotografía muriel bonet mujer madura en la actualidad, sentada y con un libro en las manos
Acusó a los hombres de imponer el mundo masculino de fuerza sobre el femenino y dijo que esta dominación está causada, a su vez, por el miedo "al poder de la diosa de la creación".

¡Qué interesante! Se entiende la conmoción de Muriel Bonnet que lleva tantos años estudiando el tema, pero culpar al varón me parece excesivo. La culpa y el miedo son sentimientos de ambos sexos ante lo desconocido, pero cuando "el otro" no cuestiona, ni participa ni toma decisiones para la solución de un problema o en el equilibrio y puesta al día de poderes y trabajo está contribuyendo al desequilibrio y la dominación. Si el hombre impuso la cultura del miedo, según sus investigaciones, probablemente nació del suyo propio. De ahí que algunos comportamientos e interiorizaciones se conviertan en Gigantes y Ogros casi imposibles de deconstruir. Ojo, que no estoy dando pábulo al machismo, es una óptica de lo que "debería ser", hay mucho que reflexionar y decir, pero no todo cabe en el tintero.
Tiene razón en que "El parto en verdad está ligado al corazón, dar a luz es algo sagrado, como hacer el amor, pero en la sociedad actual nos olvidamos".

Eso es, lo olvida la sociedadsomostodos, como consecuencia del desarrollo, la tecnología, de necesidades y costumbres devenidas, industria interesada, profesionales acomodaticios, ausencia de alternativas y mujeres con legítimo miedo. En otras culturas, la mujer, más cercana a la naturaleza porque pertenece a una sociedad primitiva sin artificios, permanece capacitada "por naturaleza" a llevar a cabo ese acto íntimo soportando el dolor ante la alegría vital y el placer físico de concluir su creación. Para muchas mujeres occidentales son un caballo de batalla los sentimientos contradictorios a la hora del parto: el corazón (sentimiento e intuición ancestral) nos pide dejar actuar a la naturaleza, la cabeza (inteligencia) nos exige control sanitario y las tripas (educación) nos llevan camino al hospital sin apenas pensar ni protestar. No olvidemos tampoco, que casi todo tiene un precio, y en este caso quizá es el que pagamos para que nuestros hijos y nosotras sobrevivamos y no estemos sometidas a continuos embarazos. En lo que estoy plenamente de acuerdo es que el individualismo y la independecia de las jóvenes en la actualidad además de reducir a extremos mínimos la natalidad, suelen apartar a las féminas mayores, sin darse cuenta de la necesidad vital de que otras mujeres ayuden y participen iniciáticamente en lo que nos es exclusivo y propio (por ahora). Y esto no debería tener nada que ver con la incorporación al trabajo extramuros de la mujer, porque siempre existió, en diferente forma y sin remunerar. Me voy, que me estoy enrollando y ya está bien(estoy recordando ahora las teorías de Arsuaga sobre la menopausia, y a JJ Rousseau y ¡ufffff!, demasié).

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