lunes, 29 de diciembre de 2008

La verguenza de Occidente

Tengo una amiga cincuentona que dice que desde que nació conoce dos asuntos que están en permanente conflicto: la herencia de sus abuelos y la guerra palestino-israelí. El conflicto armado entre Israel y Palestina tiene más edad que mi amiga. Se remonta a la II Guerra Mundial cuando a las víctimas del holocausto judío se les entregó una tierra como pago por la enorme deuda adquirida y la justificable necesidad de compensar el sufrimiento padecido. Esta tierra fue otorgada allí donde su religión, su tradición y su historia les situaba geográficamente. En ella vivía otro pueblo también con su propia tradición, su tierra y su religión.

EEUU, -es historia-, liberó a Europa de la guerra y de los nazis, (¿se les debe lealtad eterna a los amigos sobre todas las cosas?). A partir de entonces, le fue permitido arrogarse y asumir un papel planetario de guardián/policía que conduce, permanentemente, la paz mundial a la guerra sin fronteras, sin cuartel y sin escrúpulos porque los intereses del desarrollo industrial y la expansión neoliberal en la zona son muy fuertes en cuanto al petróleo y el agua. Nació así -queremos creer que sin preveerlo- el 50 Estado Norteamericano. Lo es, y en estos últimos días de año, el Emperador Bush, a la vista de que no consigue salir honroso por la puerta grande de la pacificación (...da igual cual, Irak, Afganistán, Israel) parece consolarse dejando al Gran Obama la herencia de esta terrible efervescencia en la zona para que se estrene tras su gran victoria.

Estos días se ha celebrado el 60 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos que aunque la desconozcamos literalmente, como tantas otras buenas palabras escritas, intuimos su contenido y en él no me encajan imágenes como esta. [Llama la atención que el sufrimiento de los ojos de ambos refleje cierta cotidianeidad.]

Los último que escuché hoy de nuestro representante en el exterior y de algún que otro jerarca, es que son muy malos los israelíes, pero que Hamás es provocadora y rebelde, un tirón de orejas del que se sobreentendie que le va a la zaga a Israel (¿¡sin comentarios?!). No quiero imaginar lo que pasaría si ante los ataques terroristas de ETA, lanzaran (al modo ee_israelí_uu) el aparato militar de este país sobre ellos.

Estas son reflexiones producto de mi patética indignación por lo que víescuché en CNN+ desayunando tranquilamente en mi salón: habían muerto niños porque su colegio estaba cerca del objetivo militar del día, "colateralmente" será la inexplicable explicación. Estos niños son nietos e hijos del odio, la sangre y la violencia que, dicen, engendra más violencia. Y los periódicos digitales hablan de estrategias y grandes amenazas de ataques y enormes confrontaciones en la zona.

Pobre África pobre, tiene uranio.
Una vergueza.

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1 comentarios:

Blogger Ana ha dicho...

...

31 de diciembre de 2008, 17:18  

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