viernes, 29 de junio de 2007

Educación para la ciudadanía y conflicto de intereses

La energía consumida en el conflicto de intereses provocado por la educación para la ciudadanía, debería ser la discusión y búsqueda del interés educativo de nuestros aprendices. No se debe suprimir la filosofía ni la ética de la enseñanza, por supuesto. En su día fue un error suprimir el latín y el griego, que por muy muertas que se consideren estas lenguas, siguen vivas en nuestro idioma, puesto que de ellas provienen todas estas palabras que escribo y vosotros comprendéis.

La lengua implica al pensamiento y el pensamiento se expresa con el lenguaje. Lo digo con la tópica conveniencia de que conocer el pasado, nos permite comprender el presente y prepararnos para el por-venir. En este contexto, seguro que nos comunicaríamos mejor si supiéramos qué expresan exactamente las palabras que decimos.

Ahora que he vuelto a estudiar, me encuentro mirando el Diccionario de la Real Academia de la Lengua constantemente para evitar cometer errores de concepto y aprehenderlos si no los tengo correctamente interiorizados. Y no es que no me fíe de lo que escribo, sino que necesito confirmar que no deformo la expresión.

La educación para la ciudadanía es una parte de la educación integral de los niños y jóvenes que podría estar incluída en otra asignatura, como ética o filosofía, o, por qué no, ser una asignatura por si misma. Lo necesario es cubrir la evidente necesidad social de que nuestros chicos se enteren de por qué se necesita poseer y cumplir con ciertos valores, comportamientos y normas, que la sociedad de consumo y del bienestar parecen hacerles olvidar que existen.

La solidaridad, la lealtad, la inutilidad de la violencia, el respeto a los espacios y objetos comunes; el respeto al otro; a los mayores; que no todo vale; al daño que produce la droga indiscriminada; reivindicar la palabra democracia tan ensuciada últimamente; la capacidad de soportar la frustración; capacitarlos para la crítica y autocrítica, la toma de decisiones y sus consecuencias; distinguir lo conveniente de lo innecesario, tanto en la vida social como en la familiar.

Aunque resulte paradójico dado que la sociedad -como hacienda- somos todos, los padres que ejercen como tales en esta nuestra sociedad democrática neoliberal y consumista, si quieren educar medianamente bien, tienen que hacerlo precisamente en contra de dicha sociedad, lo que supone un doble esfuerzo educativo que debería recibir el apoyo de la escuela. Y viceversa. A eso se le llama colaborar:
(Del lat. collaborāre).
1. intr. Trabajar con otra u otras personas en la realización de una obra.
(http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=colaborar)
© Teresa C.B. ©

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2 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

Que bien transmites TCB aplausos aplausos!!!
Por que quieren barrer los valores,la etica y lo demás? por? alguna razon dan? que pasa, por que?, para que no? que... uis que mosqueo... valores, etica, filosofia etc, no obliga a ser como se debe de ser digo... no lo veo tan inposición digo... que no coarta libertades ni nada de eso digo... Sera que tambien el autopensar lo quieren solo para unos cuantos...?
En que otra cosa quieren gastar los dinerooooss???? Pero bueno!!! esto va a ser un salvese quien pueda y nada mas que quien pueda!!
RCB

30 de junio de 2007, 21:33  
Blogger TCB ha dicho...

Pues mais o menos..., diría yo.Quérote. Bicos

19 de agosto de 2007, 23:26  

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