martes, 11 de septiembre de 2007

Las cadenas de la libertad



Jarcha

div align="justify">Cadenas


Jarcha. Es una de sus más preciosas composiciones, en la que exponen una filosofía sobre la libertad muy peculiar: la libertad como un momento de bajada en la tensión de la cadena que nos oprime, pero esa bajada de tensión conlleva el aumento de la opresión en otros.


No hay libertad sin cadenas,
puede que la tenga Dios, puedes tú mismo tenerla, puede tenerla el tirano.

¡Da lo mismo!
A fin de cuentas es la libertad el rodeo que va dando la cadena.

Cadenas de hierro, cadenas de plata, cadena apremia, me dejaban libre de estarme amarrada.

Libertad¡
Qué gran palabra para el preso! Carcelero: tú nunca podrás gozarla.

La libertad de vivir, pero, ¿y la libertad, madre? La libertad de morir.

No hay libertad sin cadenas, puede que la tenga Dios, puedes tú mismo tenerla, puede tenerla el tirano.

Es lo mismo a fin de cuentas: es la libertad rodeo que va dando la cadena

Me soltaron algo más a la cadena y yo dije: ¡Me dieron la libertad!

La cadena es siempre igual: eslabón que a mí me sueltan, a otro se lo apretarán.


Alguien me tachará de nostálgica o de progre irredenta. Es cierto que la canción de Jarcha, que recuerdo entera, me trae cierta clase de recuerdos. Pero lo que nadie me puede negar es que es un poema bellísimo que está de rabiosa actualidad.
Se habla poco (es tabú en nuestro primer mundo) de la libertad de no vivir, de morir en paz o de nacer para vivir a cualquier precio. A costa siempre de un valor equivocado de la vida y no por el amor o el hecho biológico de la vida en sí misma.
Ese valor y precio lo marcan hoy día, la ciencia, la experimentación, la economía, o la medicina. También lo marcan una conciencia (que no consciencia) del éxito profesional, comercial y ético malentendidos e incluso egoístas o interesados.
Me refiero a la vida de los seres humanos en particular, y de los seres vivos en general. Y de los que no parecen vivir pero que tienen que ver con todas las vidas, como son el aire, el agua o la tierra.
Hablo del que le toca marchar y del infante que se queda porque alguna de las circustancias antes apuntadas les impiden ser libres de morir con dignidad pero les permite vivir con sufrimiento. Hablo de ríos contaminados y de especies esquilmadas. Hablo de la libertad, de sus límites y sus limitaciones.



Cadenas


E. A. Héyer/Ángel Corpa : La siguiente canción es del grupo de folk andaluz Jarcha. Es una de sus más preciosas composiciones, en la que exponen una filosofía sobre la libertad muy peculiar: la libertad como un momento de bajada en la tensión de la cadena que nos oprime, pero esa bajada de tensión conlleva el aumento de la opresión en otros.


No hay libertad sin cadenas,
puede que la tenga Dios, puedes tú mismo tenerla, puede tenerla el tirano.

¡Da lo mismo!
A fin de cuentas es la libertad el rodeo que va dando la cadena.

Cadenas de hierro, cadenas de plata, cadena apremia, me dejaban libre de estarme amarrada.

Libertad¡
Qué gran palabra para el preso! Carcelero: tú nunca podrás gozarla.

La libertad de vivir, pero, ¿y la libertad, madre? La libertad de morir.

No hay libertad sin cadenas, puede que la tenga Dios, puedes tú mismo tenerla, puede tenerla el tirano.

Es lo mismo a fin de cuentas: es la libertad rodeo que va dando la cadena

Me soltaron algo más a la cadena y yo dije: ¡Me dieron la libertad! 

La cadena es siempre igual: eslabón que a mí me sueltan, a otro se lo apretarán.


Alguien me tachará de nostálgica o de progre irredenta. Es cierto que la canción de Jarcha, que recuerdo entera, me trae cierta clase de recuerdos. Pero lo que nadie me puede negar es que es un poema bellísimo que está de rabiosa actualidad.
Se
 habla poco (es tabú en nuestro primer mundo) de la libertad de no vivir, de morir en paz o de nacer para vivir a cualquier precio. A costa siempre de un valor equivocado de la vida y no por el amor o el hecho biológico de la vida en sí misma.

Ese valor y precio lo marcan hoy día, la ciencia, la experimentación, la economía, o la medicina. También lo marcan una conciencia (que no consciencia) del éxito profesional, comercial y ético malentendidos e incluso egoístas o interesados.

Me refiero a la vida de los seres humanos en particular, y de los seres vivos en general. Y de los que no parecen vivir pero que tienen que ver con todas las vidas, como son el aire, el agua o la tierra.

Hablo del que le toca marchar y del infante que se queda porque alguna de las circustancias antes apuntadas les impiden ser libres de morir con dignidad pero les permite vivir con sufrimiento. Hablo de ríos contaminados y de especies esquilmadas. Hablo de la libertad, de sus límites y sus limitaciones.


7 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

Di que si..!
RCB
y clarito como el agua

12 de septiembre de 2007, 7:26  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Eres una nostálgica y una progre

12 de septiembre de 2007, 8:52  
Blogger TCB ha dicho...

Si...

17 de septiembre de 2007, 11:12  
Anonymous mdjlo ha dicho...

Vivimos en la era de la comunicación, pero la mayoría de las palabras están vacías de contenido. Gracias por rescatar esta preciosa composición nada nostálgica que debería de ser texto obligado en las clases de esa asignatura tan de moda...
Un saludo

28 de septiembre de 2007, 21:52  
Blogger TCB ha dicho...

¡Encontré la canción en goear.com!
Gracias mdjlo por recordarme buscarla. Y por disfrutarla conmigo.

28 de septiembre de 2007, 23:57  
Anonymous Kapricornio ha dicho...

Hola Teresa, hoy me levanté con la firme idea de agregar una nueva entradaa mi space, tenia la idea clara sería sobre la cancion de Jarcha Libertad sin cadenas, me ha costado encontrarla porque no estaba disponible entre las publicaciones y paginas que hablan del grupo, ya casi me daba por vencida y la he hallado aqui, me vas a permitir tomartela prestada, y me voy feliz porque no solo encontré lo que buscaba sino a una gran persona tú. Espero seguir leyéndote.

13 de octubre de 2007, 10:35  
Blogger TCB ha dicho...

Me alegro, Kapricornio, a mi también me costó un poco, y me alegró un
montón encontrarla porque me gusta mucho y pertenece al imaginario o
mitología personal.
Gracias por tus palabras amables hacia mi bitácora y mi persona. Saúdos e saúde.

14 de octubre de 2007, 18:47  

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