martes, 11 de septiembre de 2007

Mayumana



Un espectáculo único, eterno y nunca igual, porque pertenece a lo más profundo de nuestra ancestral memoria musical. Me invitó mi hija y es el mejor recuerdo que tengo de nuestra convivencia adulta. Sentí que ella era una parte de mi en el universo. Una vez que los hijos pertenecen al universo, ya podemos marchar tranquilos: Dust in the wind...

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