Mi amor permite que se curen las heridas,
y que la memoria entierre agridulces sentipensamientos,
deseos prohibidos por las leyes de mi vida.
El tiempo, con su elástica capacidad de encoger y estirar,
de pasar, de volver y de no llegar,
es el bálsamo necesario para que la desmemoria de mi piel
entierre la necesidad, la esperanza, el deseo
y el desencuentro que tanto dolor me causan.
El futuro no existe y el presente es un tiempo
que el propio tiempo determina.
Mi mente y mi inteligencia, no son capaces de acoger
otros rincones de mi en los que habitas,
así fui siempre en el amor, afortunada.
No quiero desear morir cuando te pienso,
porque durante tiempo, sólo vivo si te siento.

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